Cada empresa debe encontrar su propio camino para incorporar la RSE dentro de su estrategia de negocios. Pero ¿por dónde empezar entonces?, cuál tema o qué tipo de programa es más recomendable para comenzar (público interno, mercadeo, medio ambiente, etc.) el proceso de incorporar los principios y prácticas de la RSE.
Las dos alternativas mas empleadas comúnmente se describen a continuación:
1.- La Ruta Analítica
Este modelo se basa en la combinación del análisis de riesgos que encara una organización y el análisis (intereses) de los stakeholders. En resumen los dos elementos claves de este modelo son:
Primer paso: Análisis de riesgos (internos y externos) basado en los 7 puntos siguientes: Gobernabilidad, Público Interno, Comunidades, Medio Ambiente, Mercadeo, Política Pública y Proveedores.
Segundo paso: Análisis de los Stakeholders enfocado en los intereses más relevantes.
Tercer paso: Evaluar donde existe convergencia entre los intereses de la empresa, los riesgos que se quieren manejar y controlar y los intereses de los stakeholders.
Cuarto paso: Priorizar los intereses comunes e identificar un área específica para el desarrollo de una política de RSE.
Quinto paso: Escoger un programa apropiado según los ejemplos mostrados en estudio del caso.
La filosofía de este modelo es lograr determinar los intereses comunes entre la empresa y sus stakeholders, maximizando la probabilidad del éxito del programa escogido, en base al beneficio de ambas partes.
2.- La Ruta de la Oportunidad
En este caso, la empresa aprovecha la oportunidad que otorga uno de sus funcionarios o empleado interesado en algún tipo de programa con una institución fuera de la empresa. Se trata de un líder natural que toma la responsabilidad del desarrollo de un programa de RSE y de su promoción en la empresa. Esta situación es muy común en PYMES, donde el dueño(a) tiene interés en un tema específico, como por ejemplo, mejorar la calidad de educación en niños de la comunidad. Para esta ruta existen los siguientes pasos:
Primero: la organización tiene que determinar si alguien de su equipo está interesado en un programa de RSE y si tiene suficiente conocimiento y tiempo para responsabilizarse del programa.
Segundo: la organización tiene que determinar si el programa elegido por el miembro del equipo concuerda con los intereses de la organización. Cuando se trata del dueño(a) de la organización, hay que cuidar de preservar la mayor objetividad posible en la concordancia del tema y los intereses de la empresa.
Tercero: escoger un programa apropiado de los ejemplos disponibles en estudios de casos.
Muchas veces las organizaciones cuentas con algún tipo de programa de RSE sin saberlo. Si la organización escoge una ruta analítica, es muy probable que reconozca que ya dispone de uno o varios programas que caben dentro del concepto de RSE en la empresa, la decisión entonces puede ser no tanto como empezar, sino como expandir sus esfuerzos, ampliar los programas existentes o comenzar con actividades nuevas.
Como se dijo con anterioridad, no existe un solo camino para la RSE, cada empresa deberá decidir cuál es el más apropiado según la situación en la que se encuentra. Hay que entender que se trata de una ruta larga y permanente, una vez que la empresa comienza elviaje, no puede volver atrás ni llegar a un destino final- el camino continúa para siempre.
La primera etapa es reconocer que la organización debe hacer algo, o que ya está haciendo algo y que desea considerar el concepto de RSE completo, no solamente en una actividad.
La segunda etapa es la ampliación de los programas de RSE para mejorar las actividades actuales o la decisión de nuevos programas.
La tercera etapa es la publicación de los resultados de los programas de RSE, tanto en forma interna como externa.
Finalmente dos pasos importantes, la verificación externa e independiente de los informes de los programas de RSE y sus resultados. La última fase es el proceso de mejoramiento continuo que es un principio fundamental de cualquier programa o actividad de RSE